En la era de la información, la conectividad es fundamental. El cableado estructurado se ha convertido en la columna vertebral de las redes modernas, garantizando la transmisión de datos a alta velocidad y la estabilidad de las comunicaciones. Las innovaciones en este campo son constantes, desde cables de fibra óptica que permiten velocidades de vértigo, hasta soluciones de cableado inteligente que optimizan la gestión y el mantenimiento de las redes. Las empresas invierten cada vez más en infraestructura de cableado de última generación para soportar el crecimiento del tráfico de datos, la adopción de tecnologías como la nube y el Internet de las Cosas (IoT).